domingo, 3 de abril de 2011

LA SANTA MISA EN EL MONTE CARMELO





EL MONTE CARMELO EN LA ACTUALIDAD







Queremos compartir con ustedes estas bellas imagenes que nos muestran en la actualidad el "Monte Carmelo" chileno, escenario fisico de las apariciones de Nuestra Santa Madre entre 1983 y 1988.-

jueves, 28 de octubre de 2010

TU TAMBIEN PUEDES COLABORAR



Ayudanos a financiar nuestro Video Documental sobre las Apariciones de la Santisima Virgen en Peñablanca y la nueva exposición fotográfica, que mostrará la verdad de este maravilloso suceso.

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lunes, 23 de agosto de 2010

DOCUMENTAL SOBRE LAS APARICIONES DE LA VIRGEN DE PEÑABLANCA


Un acusioso trabajo de investigación, tendiente a mostrar al mundo el mensaje de la Virgen María, bajo la advocación de la Dama Blanca de la Paz se encuentra realizando la productora audiovisual Pasado Meriadiano.

El trabajo, que está bajo la dirección de Jose Molina Briones, cuenta con la producción de Luis Yañez Silva y en él se recogerán diversos testimonios - muchos de ellos exclusivos - sobre lo que ha sido este maravilloso hecho, que comenzó en Junio de 1983 y que hasta estos dias sigue congregando a miles de fieles devotos.

Según explicó el equipo de producción, en la actual se está en una etapa de pre-producción, consiste en recopilar antecedentes, fotografias, testimonios, videos y todo el material que pudiera ayudar en la concreción de este trabajo. Los aportes - en caso de haberlos - pueden hacerse llegar a la siguiente dirección de correo electronico, que además sirve de contacto. molsilva@yahoo.es


Quienes están abocados a producir este trabajo esperan que sean muchos los fieles que colaboren desinteresadamente con este esfuerzo y envien su material, que servirá de esa forma para engrandecer aun mas la presencia de la Virgen María en nuestra patria.

Cabe consigar que tanto el director como el productor de esta película documental tienen amplia experiencia en lo que fue el ciclo de aparaciones, ya que fueron testigos presenciales de decenas de hechos ocurridos en dicho lugar.

MONTE CARMELO: ASI COMENZO TODO


El domingo 12 de junio de 1983 no pasó de ser en Chile, al menos en apariencia, más que un domingo corriente. Los diarios del día siguiente comentaban la reciente toma de posesión de su cargo del nuevo Arzobispo de Santiago Monseñor Juan Francisco Fresno. Se comentaba también la petición del Santo Padre a un grupo de peregrinos en Roma para que oraran por su próxima visita a Polonia. La opinión pública se preocupaba de la violencia que se estaba desatando en las jornadas de protesta.

Nadie, excepto un muchacho abandonado, pobre y desconocido, tuvo noticias de un hecho cuya trascendencia no podemos aun hoy apreciar en toda su importancia: la visita que en ese día iniciaba nuestra Madre Santísima a través de ese muchacho, para transmitirnos la palabra que Dios nos quiere dar a conocer en este preciso y crucial momento en que vivimos, en un lugar tampoco, entonces, conocido cercano a Peñablanca (V Región-Valparaíso-Chile).

Han pasado desde ese día casi 17 años, y pese a que por lo menos en dos ocasiones la noticia logró golpear la inquietud, o al menos, la curiosidad de muchos miles de personas que acudieron al lugar de las apariciones, la mayoría de los sucesos han sido conocidos solamente por un grupo relativamente pequeño. Pese a esto, la noticia ha logrado traspasar las fronteras y hay algunos miles de hermanos nuestros de otros países que hondamente conmovidos por los hechos nos acompañan en su conocimiento, en la difusión y en la devoción a Nuestra Señora La Dama Blanca de la Paz tal como Ella quiere ser conocida y venerada en dicho lugar.

Cumplidos ya los cinco años de apariciones (1983-1988), plazo que María Santísima indicó como duración de su visita, querernos recordar un poco lo que ha sido este período, a través de una sucinta relación de los sucesos más destacados, lo más importante es ciertamente el Mensaje: por esta razón se dedica un articulo especial a lo que María ha expresado a través del vidente; el Mensaje constituye obviamente el principal objetivo de su visita.

Como se ha dicho, esta se inicia el domingo 12 de junio de 1983, cuando Miguel Angel Poblete, el vidente, se encontraba de paseo por el lugar con dos compañeros En ese día, de improviso el muchacho se ve frente a una mujer de sobrenatural hermosura que se dirige a él con amor, con dulzura. Sólo él la ve y la oye; ante algo tan insólito sus compañeros dudan de lo que luego de terminada la visión, Miguel Angel les expresa.

Las primeras Apariciones (junio y julio de 1983) transcurren prácticamente desconocidas Son poquísimos los que se enteran y su reacción ante el hecho es dispar. Hay ya algunos lo más humildes, profundamente conmovidos, otros se burlan y se apanan. El suceso recién empieza a ser conocido del publico a través de algunas informaciones de prensa o de radio más de dos meses después.

En medio de impactantes y conmovedores mensajes. La visión se da a conocer como "El Inmaculado Corazón de la Encarnación del Hijo de Dios", profunda y sublime definición de la Madre de Dios, nunca antes expresada: puesta en conocimiento de un sacerdote: el P. Luis Fernández. párroco de la parroquia del Sol de Quilpué, cercana al lugar de las apariciones, es lo que más lo convence de la realidad de lo que afirma el muchacho.

En un ambiente de mucha tensión política, marcado con sangrientas jornadas de protesta, la noticia de la Aparición se difunde rápidamente, y su impacto llega a la jerarquía de la Iglesia, lo que se demuestra por la investigación que ordena hacer de los hechos, a comienzos de septiembre, Monseñor Francisco de Borja Valenzuela, Arzobispo Obispo de Valparaíso, diócesis en la que se ubica el lugar de los hechos. Y empieza la contradicción, la polémica; sobre 100.000 personas asisten a la aparición del día 29 de septiembre. Pocos días después, hechos oscuros, aún no aclarados, precipitaban una declaración negativa de Monseñor Valenzuela que atribuye todo a un fraude, pero sin ninguna prueba del mismo. Pero, los hechos continúan; en realidad Dios no necesita permiso de nadie para comunicarnos su Palabra. Con menor asistencia de público y con un ritmo de 3 a 4 apariciones por mes, nuestra Madre Santísima nos continúa transmitiendo el Mensaje en los últimos meses de 1983 y primeros meses de 1984. Las pruebas más evidentes de su real presencia son el contenido de los mensajes y el gran número de conversiones que se producen, con un marcado aumento en la piedad y devoción de los asistentes. Pero Ella, conociendo la debilidad de nuestra fe, nos demuestra además su presencia con multitud de signos y hechos extraordinarios. Los asistentes son testigos de estos hechos asombrosos y casi no hay peregrino que no haya experimentado en si mismo el amor de nuestra Madre con conmovedoras pruebas de su Presencia.

TESTIMONIOS DE SACERDOTES Y RELIGIOSAS


TESTIMONIOS DE ALMAS CONSAGRADAS SOBRE LA AUTENTICIDAD DE LAS APARICIONES DE MARÍA SANTÍSIMA EN PEÑABLANCA – CHILE, TESTIMONIOS EXTRAÍDO DEL LIBRO: “¿POR QUÉ CREO EN PEÑABLANCA?”

Recopilación de Alvaro Barros V., año 2003


TESTIMONIO DE UN SACERDOTE
POR QUÉ CREO EN LAS APARICIONES DE PEÑABLANCA?
Hablando de los falsos profetas el Señor está claro en declarar : “por sus frutos los reconocerán ”, (Mateo 7:16). Además tenemos un segundo criterio para discernir: la recta doctrina . Es evidente que de la boca de la Virgen María no pueden salir errores doctrinales.
Estos dos elementos me guían para formular un juicio sobre Peñablanca, y de partida quiero agregar que la idoneidad del vidente, su perseverancia o no en la fe y en la fidelidad no me quita nada de mi creencia en Peñablanca, porque uno como sacerdote, sabe lo más bien lo deficiente que somos como instrumento del Señor.
Refiriéndome al primer criterio, el de los frutos, puedo dar mi testimonio de que durante 20 años los he comprobado en diferentes formas: conversión profunda de personas, reconciliación de familias, retorno a los Sacramentos de cristianos alejados, participación de retiros, etc.
Además, otro criterio, es la sumisión de los devotos de Peñablanca a las Autoridades Eclesiásticas que se manifiesta de distintas maneras, en especial el celebrar la Misa en ese lugar en los días y con sacerdotes autorizados.
Conmueve también la fidelidad a actos de culto tradicional: Vía Crucis, Santo Rosario.
He visto en la mayoría de las personas, su humildad para pedir consejos u orientaciones a sacerdotes cuando no comprenden ciertas dificultades que les salen al paso por sus creencias. No faltan unas que otras personas que manifiestan un poco de porfía para mantener ciertas actitudes donde la Iglesia de Chile acepta la libertad, como por ejemplo recibir la Comunión en la boca o en la mano, a pesar de que el Santo Padre manifestó su preferencia para la Comunión en la boca.
Además si se pueden encontrar algunas incomprensiones, eso no afecta la autenticidad de las apariciones, ya que todos los que participan en las actividades de Peñablanca son cristianos que se preocupan de profundizar su fe. El mismo boletín oficial de Peñablanca: “Misioneros de Dios” es un ejemplo de profundización de la fe que no se puede tachar de desviaciones o errores doctrinales.
Si algunos devotos de Peñablanca, defienden su devoción con un poco de agresividad, más la tienen para criticarla y burlarse los adversarios de Peñablanca.
Aquí vale la advertencia del buen Papa Juan XXIII: “en lo esencial, unidad; en lo secundario, libertad; en todo, caridad”.
Pienso que en este tiempo, en que el error circula con mayor prepotencia que nunca, la Virgen María Asunta al Cielo tiene pleno derecho de recordar ciertas verdades que tal vez no son del agrado de algunos.
Padre Ramón Ricciardi
Foyer de Nuestra Señora del Carmen
Tomé, 2003

PALABRAS DE UN SACERDOTE
¿Por qué creo en las apariciones de la Santísima Virgen en Peñablanca donde se dio el nombre de “Dama Blanca de la Paz” y el “Inmaculado Corazón de la Encarnación del Hijo de Dios” ?
La fe es un gran don de Dios. Es una de las tres virtudes teologales que hemos recibido gratis, junto con el inmenso don del Bautismo, el ser hijos de Dios, que recibimos juntos de nuestro Padre Dios, y de nuestra Madre la Iglesia, y que coincidió con nuestra incorporación en Ella.
¿Cómo podemos vivir este don del Bautismo, recibido gratis, sin méritos nuestros junto con estas tres virtudes?
Así recibimos muchas otras gracias, sin ningún otro mérito nuestro, como la fe y la confianza en la Santísima Virgen Madre de Dios y Madre Nuestra, en su bondad y ternura constante y maternal que Ella aumenta constantemente si nos abrimos a Ella a través de incontables gracias y auxilios diarios que constantemente quiere darnos, y entre estos están sus numerosas apariciones, donde Ella derrama tan grandes regalos o gracias a quienes acuden con confianza a Ella como en Lourdes, Fátima y muchísimas otras, muchas aprobadas y otras todavía no por la Iglesia, cuando afirman que no contienen nada contra la fe, y al contrario, afirma que la Virgen allí derrama muchos y grandes favores y gracias, como espero que la Iglesia lo hará algún día también en Peñablanca. Sigamos y acompañemos a nuestro Santo Padre en su gran devoción y confianza ilimitada en la Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra cuando en sus numerosísimas visitas a diferentes países va también siempre en peregrinación a los santuarios de la Virgen, con confianza infinita. Recordemos que fue en Chile al Santuario Nacional de la Virgen del Carmen de Maipú, y como cada vez que ha ido a México ha peregrinado a la Virgen de Guadalupe.
¿Por qué creo en la Dama Blanca de la Paz?
Por pura bondad de Dios y de María, Ella nos demuestra que viene allí porque allí derrama tantos y tan grandes beneficios, favores, gracias de conversiones, sanaciones y otros signos que son claras pruebas de su presencia benéfica y maternal allá. ¡Cuánto di gracias a Dios, y sigo dándole gracias desde tantos años por la gracia de mi sacerdocio y por poder dar las gracias y el perdón sacramental a tantos pobres, pero felices pecadores, que somos todos y que allí recibimos el don de una profunda y firme conversión, una muy auténtica aversión y rechazo al mal y al maligno y una vuelta verdadera y firme a Jesús y María.
Mi fe viva en las apariciones de María, Madre de Dios y de nosotros, “la Dama Blanca de la Paz” y el “Inmaculado Corazón de la Encarnación del Hijo de Dios” se ha fortalecido durante estos veinte años (desde la primera aparición), porque si todo aquí no fuese Obra de Dios, con la fiel colaboración de María, no habrían tantos rostros alegres, tantas conversiones y sinceras, arrepentidas confesiones de “fieles” que con la ayuda de María y de Jesús quieren ser cada vez mejores y más alegres y hacer más el bien.
Como sacerdote, veo que muchos peregrinos son constantes y crecen espiritualmente para el bien de sus familias y de todos los que los rodean, y para el bien del Reino de Dios. Otros encuentran aquí al que es la Verdad y la Vida.
Desde que el Obispo, ahora Cardenal permitió que se celebre aquí cada primer sábado la Santa Misa, y que subió un día a pie en peregrinación aquí a Ella, ¿cómo pasan estos primeros sábados de mes en honor del Inmaculado Corazón de María, y por el gran bien de muchos peregrinos que a veces vienen de bien lejos, todavía de Argentina y de otros países?
Los peregrinos ya están subiendo a pie este “Monte Carmelo” desde las 9:00 horas, orando, rosario en la mano, solos o casi siempre en pequeños grupos, y en el último camino, que sube más rezan bien el Vía Crucis.
Llegando allá, muchos van a orar en la hermosa capilla, y después frente al pequeño jardincito de las apariciones, donde se encuentran dos personas que desde las 9:30 están rezando, dirigiendo muy bien el Rosario, intercalado con cantos y una buena explicación o motivación de los misterios del Rosario, así se puede oír y seguir bien hasta en los confesionarios, de modo que los que esperan allí su turno se mantienen espontáneamente en actitud de recogimiento y confianza filial.
Se recuerdan también lindas, reconfortantes palabras de nuestro Santo Padre Juan Pablo II, muchas veces sacadas de su linda carta “El Rosario de la Virgen María”. Allí el Papa nos exhorta a mirar a Jesús con los ojos de María en cada uno de los 5 misterios gozosos, luminosos, dolorosos y gloriosos, y añade: “Así, el Rosario es una oración cristocéntrica”.
Simultáneamente, dos, tres o más sacerdotes están dando el perdón y la gracia sacramental en nombre de Jesús en el sacramento de la reconciliación.
Cuando la Virgen, “Dama Blanca de la Paz”, “Inmaculado Corazón de la Encarnación del Hijo de Dios”, reparte allí las grandes gracias que son tan útiles y necesarias para que la Confesión llegue a ser una preciosa ayuda para levantarse y seguir a Jesús más de cerca, con siempre más paz, alegría y amor.
Estas confesiones, en confesionarios al aire libre, al final del terreno del Santuario, nunca alcanzan a terminar antes de la Santa Eucaristía a las 12:00 horas y duran muchas veces hasta las 13:00 o a veces hasta las 14:00 y 15:00 horas.
La Virgen ayuda a todos a comprender bien y a vivir la Santa Misa en que Jesús cada vez renueva su Última Cena y primera Misa del Jueves Santo, su Sacrificio hasta la muerte en la Cruz del Viernes Santo y su Gloriosa Resurrección.
Los muchos que comulgan, reciben con respeto, amor, confianza y gratitud a Jesús mismo como Pan Vivo para la vida fraternal en la tierra y para el gozo infinito del cielo.
Después de la Misa, muchos se van y muchos se quedan, pues en una linda naturaleza hay abundante espacio, y bancas y mesas para tomar tranquilos y agradecidos su cocaví con sus familiares o amigos, dejándose penetrar por este aire mariano.
Espontáneamente hacemos comparaciones con otros lugares donde la Virgen nos visitó visiblemente y recordamos las tan tiernas conversaciones entre María Santísima y San Juan Diego en Guadalupe, donde Ella dijo a él y lo sigue diciendo a todos los que suben a Peñablanca como a un niño, con su corazón abierto y sin prejuicios: “¿Porqué te afliges hijito?, ¿Yo, tu Madre, no estoy contigo?.
Sí, creo en las apariciones de la Virgen en Peñablanca, porque experimento que Ella obtiene allá, para muchos, la luz, el consuelo, el alivio, el perdón, el amor y la paz que buscan. Y porque creo en las maravillosas gracias y regalos celestes que Ella allí demostró, y derramó y sigue derramando.
Debemos gracias a María, a Jesús por María.
Padre Hugo Cornelissen D.
Rinconada de Silva – San Felipe.

DESDE JAPON
¿Por qué creo en Peñablanca?
Mi primer encuentro con las Apariciones de Peñablanca fue leyendo “María Mensajera” (Sánchez-Ventura, Zaragoza, España). Luego me conecté con los responsables de Chile, y así pude ir siguiendo todos los mensajes que Nuestra Madre dirigía a toda la humanidad. Sentí en todos sus mensajes la voz maternal de la Madre, que acude para ayudar y salvar a todos sus hijos en peligro.
Para mí fue la continuación de Fátima y La Salette.
Por ese entonces cayeron en mis manos unas páginas en japonés, de un presunto Miguel Angel en otra parte de Chile. Sentí el olor pestífero de Mandinga (el demonio), y me dije: “aquí el quiere meter la pata para arruinar las verdaderas Apariciones en Peñablanca”.
Recibí y leí con avidez todos los mensajes que Nuestra Madre Celestial dio en esos 5 años. Vi el video, he hice ver aquí en Japón a muchos, que creyeron en esos Mensajes. Además, tradujimos al japonés el libro del Padre Contardo y el doctor Alan Rojas, que es muy leído.
Desde Chile me pidieron que, a pedido de Nuestra Madre, cada nación fuese consagrada a Ella el 12 de junio de 1988. Por eso hice la consagración de todo el Japón. También, como pidió Nuestra Madre de poner los ictus en todas las casas, hice imprimir millares en japonés, inglés y francés, que se repartieron en todo el Japón.
Si bien Miguel Angel se halla en un momento crítico, yo creo que las apariciones de Peñablanca son verdaderas, dejando a la Santa Sede la última palabra, que no será lejana.
Padre José Di Prinzio, S.D.B.
SALESIO SHUDOIN MIYASAKI SHIBU
Hamato-Cho 110 T880-0878
Miyasaky-Shi, Japan.
Abril 4 – febrero 2003.
TESTIMONIO DE UN SACERDOTE QUE NO ESTUVO EN LAS APARICIONES
Cuando el Obispo de Valparaíso permitió la Misa de los primeros sábados, invitado por una feligresa de la Parroquia San Vicente de Paul, donde yo trabajaba antes de 1990, fui por primera vez a Peñablanca. Aún no había leído los libros del Sr. Alvaro Barros y las noticias de los diarios habían sido muy confusas y contradictorias.
Recién creí en las apariciones de la Virgen cuando leí esos libros y por las admirables conversiones de que fui testigo como confesor de los primeros sábados: personas que desde que hicieron la Primera Comunión o habían sido monaguillos prácticamente no habían pisado una iglesia después de 30 o 40 años, se confesaban en Peñablanca y seguían haciéndolo. Éstos son verdaderos milagros espirituales hechos por la Virgen.
Nunca he buscado tener otras experiencias, pero me convenció también lo que yo llamo “el aplauso de las banderas”. Cuando Mons. Gonzalo Duarte García de Cortázar anunció que había sido nombrado Obispo Castrense, no había prácticamente ninguna brisa, pero cuando dijo que fue algo no propiciado por él sino que ese nombramiento le vino de arriba, las banderas flamearon ruidosamente como impulsadas por un fuerte viento que a ninguno de nosotros nos afectó. Fue una aprobación del cielo como que la Virgen corroboraba sus palabras.
P. Ruperto Horn, S.V.D.
Santiago, marzo de 2003

DESDE ARGENTINA
¿Mis testimonios sobre las apariciones de la Virgen de Peñablanca?
Ella habla por Sí:
1. El vidente camina en éxtasis hacia atrás.
2. Recibe la Comunión en una Hostia que le proporciona la aparición.
3. Los presentes ven en el cielo signos alusivos.
¿Qué más pediremos para una fe que ha de ser sencilla, no exigente?
“Yo soy el Camino, la Verdad y la Vida. Nadie va al Padre sino por Mí” (Juan 44, 6)
Hermano Felix S.
Colegio Sagrado Corazón
Villa General Belgrano
Córdoba, Argentina
14, abril 2003
TESTIMONIO DE UNA RELIGIOSA
Hoy es 11 febrero (Nuestra Señora de Lourdes), por lo que considero muy acertado enviar mi testimonio hoy. ¿Cómo no creer en Ella, la Madre del Amor Hermoso, la Hija predilecta del Padre, la Madre Bienaventurada, la Auxiliadora de los Cristianos… Por último, nuestra Amadísima Madre?
Yo fui a Peñablanca acompañada de mi familia y creí que Ella se manifestó a todos los míos, yo había viajado un fin de semana y mi madrecita, que había estado muy mal y por quién íbamos a agradecer al Monte Carmelo, iba sanita con nosotros. Al llegar a Villa Alemana, mi cuñado aceleró para llegar a tiempo y teniendo el auto revisado y las cuatro ruedas recién cambiadas, el enemigo de Dios, no me cabe duda, reventó las cuatro ruedas sin mediar razón alguna. Pero Ella intervino evitando que nos diéramos vuelta, y luego haciendo frenar el auto en un Good Year, donde en 10 minutos nos pusieron las ruedas y pudimos llegar a tiempo. Esa tarde, mi mamacita subió a pie lentamente al Monte Carmelo y estuvimos 4 horas rezando y cantando, sin sentir ni cansancio ni frío, pues nos lloviznó tupido y mi madrecita que estaba convaleciente, estuvo de pie con sus hijos, nietos y bisnietos sin resentirse. Vimos la lluvia de rayos que la Virgen lanzó sobre sus hijos como bendición, y nos emocionamos con ello. Además la llovizna no nos mojó, y lo más edificante fue ver el fervor de todos sus hijos allí reunidos.
A veces me siento muy desconcertada ante la negación de la posibilidad de aparición, y me pregunto: ¿Es que el buen Padre Dios tendría que pedir permiso a sus pobres y LIMITADAS CRIATURAS para poder mostrarse ÉL, su Hijo, la Madre, el Divino Espíritu o sus Ángeles y Santos? ¿No será demasiada la pretensión de un ser tan pobre y dependiente como nosotros? ¿Cómo no podemos comprender que bien le dijo el Niño Jesús a San Agustín en una playa: “Tu eres tan limitado que no podrás nunca entender con tu limitada cabeza, pues ello se logra sólo con la Fe…”?
Siento que el buen Padre y Jesús gozan aún por el amor que se le profesa a nuestra amadísima Madre del Monte Carmelo, y pienso que sucederá en el tiempo, como en otros santuarios, que al fin los fieles, los pobres de Yahvé, quienes con piedad y fidelidad van mostrando al mundo que todo es posible para Dios, y lo que El quiere lo hace para beneficio de sus hijos que los queremos y aceptamos sin grandes elucubraciones, sino con la fe sencilla e inmensa que nos legaron nuestros ancestros. Muchas veces meditando en esto, he sentido que los ancestros de los grandes detractores de nuestra amadísima Madre han querido decirles: !Necios, ya es hora de que se detengan y vuelvan sus vidas a los caminos VERDADEROS DEL ESPÍRITU de DIOS y a los medios que ÉL USA para la salvación de las almas, y quién es más amada de la descendencia de Adán para la Trinidad Santísima que la Madre?
¿Qué más puedo decir?, la verdad es que tal vez me extendí mucho. A mi me gustaría poder firmar esto en el libro de Monte Carmelo, pero soy hija obediencia por mis votos y mis superioras no estarían de acuerdo. Pero en mi corazón Ellos lo saben y dentro de lo que puedo siempre estoy proclamando lo importante que son Ellos para mi vida y la de todos los hijos de esta cada día más descreída humanidad.
Sor M.E.L.
11 febrero 2003

DESDE ALEMANIA
¿Por qué creo en Peñablanca? Respondo con mucho gusto, por cariño y amor a la Santísima Virgen María, Madre de Dios y Madre nuestra. Además responder a esa pregunta me resulta fácil por llevar mi “Diario de Vida”. Basta con entregarles mis apuntes respecto a mi primera visita a Peñablanca.
11-02-87 (Nuestra Señora de Lourdes). Bien temprano, a las 06,00 hrs. vinieron a buscarme. El viaje en auto desde Santiago a Peñablanca duró dos horas y media. Recién llegado al Santuario, me invitaron a confesar a los fieles. Gracias, Señor, por cada confesión.
A las 10, 30 hrs. me llevaron al jardín, un privilegio de los sacerdotes y religiosos y algunas personas especiales más, entre ellas una madre con su guagua (bebé) enferma en brazos. Unos 15 minutos después de mi llegada, el vidente Miguel Angel entró al jardín. Se mostró muy tranquilo. Una religiosa se acerca a mí y me pregunta en voz baja: ¿Puedo confesarme? “Bueno”, le dije “vamos al rincón”. Regresamos a nuestros lugares, de pronto el vidente cayó de rodillas. El señor que estaba al micrófono avisó: “Está en éxtasis” y siguió comunicando a la gente cada movimiento de Miguel Angel. Yo decía en mi interior: “Si estás aquí, María, dame algún signo. Yo estoy muy bien. Te lo pido para confirmarme en la fe. Si quieres, ayuda a esta pobre guagua (bebé) tan enferma”. Empecé a rezar por la guagua (bebé), por su madre y por su padre. Canté en lenguas con voz silenciosa e hice oraciones de sanación y liberación.
Miguel Angel empieza a moverse. Se acerca a un sacerdote y le da a besar la cruz. No mira por donde va. Tiene los ojos dirigidos al cielo. Pasa así delante de varios sacerdotes y se para; da a besar al segundo sacerdote la misma cruz. Después cambió de dirección y bajando unos escalones se dirige hacia mí para darme a besar la cruz. No había esperado esto y me quedé muy sorprendido. Más grande todavía fue mi sorpresa al ver que el vidente de mí se dirige directamente hacia la guagua enferma, tocando sus labios con la cruz. Mi corazón se llenó de alegría y dije a María “¡Basta Virgencita! Gracias por esta atención tan delicada”. El vidente salió del jardín y dio una vuelta alrededor. Regresando después al jardín levantó cintas celestes al cielo, las que bendijo la Virgen. Miguel Angel regaló a una religiosa una cinta entera. Busca otra cinta y la regala a la hermana que se confesó conmigo en el último momento. Vuelve para buscar otra cinta y la entrega a la misma Hermanita que se mostró radiante de felicidad. Para mí era otra atención cariñosa más que me quiso dar mi Mamá María. Pena me dieron las Hermanas que no recibieron nada.
Noté cómo la guagua siguió respirando ruidosamente. Por inspiración interior hice un exorcismo al espíritu de alcohol. La guagua se tranquilizó y lo último que vi era la guagua dormida en brazos de su mamá.
Nos hemos despedido de María moviendo nuestros pañuelos en alto, Regresando a casa celebré la Santa Misa en acción de gracias.
Al fin puedo confirmar que hasta el día de hoy, jamás dudé, ni por un instante, de las apariciones de nuestra Madre celestial en Peñablanca, Chile.
Saludos cariñosos a las hermanas y hermanos, todos imborrables inscritos en mi corazón.
Vuestro,
Padre Pablo Kanne, SS.CC.
Kardinal von Galen – Str. 3
59368, Alemania

DESDE COLOMBIA UN SACERDOTE
Doctor Alan Rojas Canala
Santiago de Chile
Muy apreciado amigo y hermano:
“La gracia de Nuestro Señor y el Amor de la Madre llenen su corazón de gracia y amor”.
Hace varios meses escuché algo de las apariciones en Chile, pero uno como sacerdote espera un poco, a veces nos vamos de largo con la prudencia cristiana. Hace unas tres semanas una señora de nuestros grupos de oración se atrevió a viajar al lugar de las apariciones; el cambio de esta señora ha sido total; es una verdadera misionera de la Madre del Cielo, no se cansa de dar sus mensajes por donde va pasando. Conozco perfectamente a la señora casi unos 7 años atrás; es una mujer de Dios en todos sus cabales, de una fe muy grande; he sido su confidente y la oriento en su proceso espiritual y cristiano, esto pare decirle que no pongo en ninguna duda de la Aparición de nuestra Señora de Peñablanca, creo que así es. Le cuento que para asombro mío, estando el domingo 19 de octubre del presente, a eso de las 5:15 p.m. mirando hacia el occidente detallé que el sol se podía mirar de frente sin ninguna molestia a mis ojos, un disco como una hostia se interpone, detrás de éste el sol girando, derramando en las nubes un color muy suave rosado, esto sucede como unos 10 minutos; me pregunto qué me pasa; salgo de mi cuarto y aviso a un joven que pasa, y ve lo mismo; mando llamar a otros que estaban cerca, casi unos 13 y pueden ver este fenómeno, variando los colores a un verde, dorado, azul… Con fe rezamos el Ave María, con esto nos confirmó su presencia allí en Chile, la tierra de María; todo esto me animado a darme más a nuestra buena Madre y ser su misionero entre las pobres gentes. Quisiera rogarle usted me pudiera informar más de todo esto que estamos viviendo como don de Dios Amor.
Desearía me llegara el informativo “Misioneros de Dios”, la señora me trajo un ejemplar y me parece maravilloso, algunos libros y folletos que usted y otro han elaborado, pues estoy convencido que la Madre nos llama a pregonar por todo el mundo este mensaje para la salvación de los hombres. Soy sacerdote vicentino, trabajo aquí en el seminario menor en la formación de los futuros misioneros vicentinos de Colombia; a nuestro cargo está el santuario de la Medalla Milagrosa y creo que desde aquí la Madre nos pide irradiar su mensaje de Amor para tantos peregrinos que vienen en busca de su consuelo y de entregarse a su Inmaculado Corazón; espero que usted junto a la Madre allí en Peñablanca, en estos 150 metros de cielo; me encomiende con nombre propio a la Santísima Virgen y espero en próxima carta el mensaje y la bendición de la Madre. Aunque no le conozco a usted ni a Miguel Angel, reciban mi saludo cariñoso y eso sí mi apoyo en mi humilde oración de manera especial en la Eucaristía donde me uno a ustedes en el amor del Señor y de nuestra buena Madre.
Los bendigo, los aprecio y amo en el corazón de Jesucristo.
Diego de Zúñiga D. Sacerdote Vicentino Colombia, 28 de octubre, 1986.
BREVE HISTORIA DE UNA VOCACIÓN SACERDOTAL
Oscar era un niño travieso y juguetón, pero de un corazón de oro. Su padre un anarquista duro y huraño, pero amaba a su familia a su manera. Su madre buena y sufrida y con muchos hermanos de las mismas ides de su padre. La pobreza había visitado su hogar, y a la Iglesia Católica se la miraba con mucho recelo y prejuicio.
Pasó el tiempo y Oscar fue creciendo en edad y conocimiento, hasta que se les abrieron los ojos del alma en la clase de Religión de la Escuela que frecuentaba, comenzando a conocer a Dios y a la Virgen.
Fue bautizado e hizo su Primera Comunión con devoción y gratitud al Señor.
Conoció a los Padres de la Transfiguración y se encariñó con la Obra de dichos Misioneros, enrolándose en las filas de la Cruzada Eucarística hasta que el Señor lo llamó con insistencia a una vida más consagrada a la Oración y sacrificio. Mucho le costó dejar su amada familia y desprenderse de todas sus antiguas ideas para comenzar una vida diametralmente distinta.
En ese tiempo la Virgen Santísima estaba manifestándose en Peñablanca, y el corazón de Oscar latió más fuertemente cuando sus ojos fueron testigos de tantas maravillas sucedidas en aquel bendito lugar.
Un día frío de junio de 1984, cuando María Santísima nos regaló con un retiro de larga duración, se encontró presente en el momento que Ella nos dejaba por dos horas, más o menos, a su Santísimo Niño sobre un poncho campesino en medio del Jardín bendito. Fue un miembro más del grupo de niños y jóvenes que le cantaron tiernos villancicos al Hijo de Dios. Tantas cosas maravillosas que pasaron en aquel lugar escondido de Chile y que pocos tuvieron la dicha de conocer.
Una vez la Dama Blanca de la Paz le dijo: “Le costará mucho pero llegará a sacerdote”.
Así fue, pues muchos obstáculos y grandes pruebas tuvo que pasar hasta llegar a la hermana nación de Argentina y de allí a Europa, y en Roma, luego de grandes y heroicos esfuerzos con la ayuda segura de Jesús y de María, de manera extraordinaria postrarse a los pies de Juan Pablo II.
Los milagros de la Gracia, del amor de María Santísima convirtieron a ese travieso y especial muchacho en Ministro o Sacerdote del Altísimo el 20 de noviembre de 1997, ordenado Sacerdote para siempre por el Representante de Cristo en la tierra, el Papa Juan Pablo II.
Esta es la resumida historia de Oscar Zamora Umaña, sacerdote de Jesucristo, hijo predilecto de María cuya vocación nació en el Monte Carmelo de Peñablanca. Demos gracias a Dios y roguemos mucho por su perseveramcia y santidad y que este hermoso ejemplo sea seguido por aquellos jóvenes y niñas que desean entregarse por entero y por siempre en la vía consagrada.
Febrero de 1998. Oscar Zamora Umaña.

DESDE SU LECHO DE ENFERMO
Yo, Hermano Onofre, creo 100% que la Virgen se apareció en Peñablanca y que es realidad. Yo sentía una gran alegría y presentía su aparición cuando Miguel Ángel entraba en éxtasis.
Yo pedí en una aparición a la Virgen por Monseñor Sixto Partzinger (Obispo de Villarrica), el cual tenía que ser intervenido del corazón. Pedí que la operación saliera bien y que Monseñor no tuviera ningún problema; gracia que la Santísima Virgen me cumplió.
Yo estuve en dos oportunidades para las visiones y apariciones de la Santísima Virgen; en una estuve a dos o tres metros de Miguel Ángel y en esa ocasión la Virgen pidió que los sacerdotes se arrodillaran para darles Ella la bendición y yo, en ese momento, me sentí el hombre más feliz y contento de la tierra por esta gracia.
(Esta carta la escribió desde su lecho de enfermo, dictándola a Ruth Barrera C.)
Hermano Onofre, ofm
Obispado de Villarrica, 2003
Casilla 276-B
TESTIMONIO DE UN SACERDOTE
Por petición del Padre Miguel Contardo, guía espiritual y confesor de mis primeros años de conversión, como una manifestación de mi cariño, gratitud y admiración hacia él y como un testimonio más, escribo estas líneas que brotan de mi corazón agradecido a Dios por su gran misericordia y a María por su maternal presencia.
Supe de las apariciones en Peñablanca cuando una tía me pidió que la acompañara. No sólo fui por cumplir con ella sino además por “curiosidad”. Hasta entonces mi vida transcurría como la de todo joven quinceañero y católico no practicante cuyo futuro de algún modo ya estaba planeado. Pero Dios me dijo “tus caminos no son mis caminos”. No fue una voz venida del cielo ni una locución interior. Me lo dijo por medio de Ella, María. Hoy, cuando ya conozco el Evangelio de Jesús, con propiedad hago mías aquellas palabras de María dichas en la Boda de Caná: “haz todo lo que Él te diga”.
El día que subí al Cerro fue un día 8 de septiembre de 1983. Sin saberlo, el mismo día en que la Iglesia celebra el nacimiento de María. Hoy digo “este día Ella nació para mí”. De mi llegada al cerro puedo decir, recordando ese día: cielo despejado, brisa suave, mucha gente, mucha fe, hermosos cantos, por primera vez recé un Rosario, una oración en donde no pedí por ninguna necesidad material sino por mí. Algo me sucedió que me hizo emocionarme, llenarme de alegría de paz; no quería que terminara ese encuentro, esa experiencia espiritual, de fe. Mi tía Irma (el nombre de mi tía) se dio cuenta de mi alegría y me dijo que en la Parroquia de el Sol en Quilpué, se reunía la gente que estaba subiendo al Cerro. Para allá partí. Desde ese día hasta hoy nunca he dejado de estar en Misa. Junto a los demás creyentes en Peñablanca, al Padre Luis Fernández y su Parroquia, la Virgen comenzó a nutrirme de su Hijo Jesús. Todo lo que hasta ese día 8 de septiembre tenía pensado para mi futuro, se vino abajo ante lo cautivante que me resultaba vivir la fe y participar en la Iglesia.
Ella, como buena Madre, supo por donde llevarme para acercarme a Jesús… la Eucaristía. El misterio de ese sacramento me conquistó. Mientras participaba de mi primera adoración al Santísimo Sacramento, sin hacer reflexión alguna hice un compromiso con la Virgen: seré sacerdote. Fue el 8 de noviembre de 1983, inicio del Mes de María. La fecha no se me ha olvidado porque a la semana siguiente, cuando volvía a haber Adoración, conversé con el Padre Luis de mi decisión y al terminar le pedí una Biblia que él me entregó – pero que no me regaló – en la cual todavía permanece escrito “Comprada el 15 de noviembre de 1983, en la Parroquia de “el Sol”, al Sr. Cura Párroco P. Luis Fernández”. Hasta hoy la conservo y me recuerda el pacto que hice con Dios. Hoy soy sacerdote, Su sacerdote, hijo de María hasta la muerte – Él me conceda siempre su gracia -.
Cuando me preguntan si creo en la Virgen de Peñablanca contesto que sí. Que si vi algo, un milagro, contesto que sí. Que cosa… contesto: “Yo y muchos, muchos más que hoy procuramos vivir conforme a su Palabra, muchos que como yo que hasta antes de Peñablanca teníamos un corazón de piedra y andábamos “como ovejas sin pastor”. El gran milagro de la Virgen de Peñablanca es la conversión de tantos que como Moisés, en un cerro, escuchamos la voz de Dios. María nos dijo allí: “hagan todo lo que Él les diga”.
Reinaldo Osorio Donaire
Sacerdote

APARICIONES DE VILLA ALEMANA


El domingo 12 de Junio de 1983, tres muchachos suben de paseo al Cerro El Membrillar que se eleva inmediatamente al norte de Peñablanca, junto a Villa Alemana, en la Región de Valparaíso, centro de Chile.

Mientras dos de los chiquillos inhalan neoprén, un tercero, llamado Miguel Angel Poblete, molesto porque sus amigos lo han engañado, se separa unos pasos, dedicándose a observar el paisaje de lomas y quebradas cubiertas de verde.

"Repentinamente una luz insólita apareció: una nubecita brillante giraba sobre un espino. Asustado, corrí pero me detuvo una voz suave y cariñosa que me llamó por su nombre... MIGUEL... MIGUEL ANGEL. Me volví y descubrí, de pie sobre el arbusto, sin zapatos, a una Joven Hermosísima." narraría posteriormente el protagonista de los hechos.

Es el inicio de una de las historias mas espectaculáres y polemicas ocurridas en la quinta región. Una historia que la gente llegó a conocer como LAS APARICIONES DE VILLA ALEMANA.

miércoles, 2 de julio de 2008

ASI ERAN LAS APRICIONES EN EL MONTE CARMELO


Relato Extraidodel Libro: “SI HACÉIS LO QUE OS DIGO HABRA PAZ, DE LO CONTRARIO…”

Autora: María Luisa Paredes



Miguel Angel viene caminando hacia el jardín santo, trae puesta una túnica blanca.
Ingresa al jardín, se persigna y de inmediato comienza a sufrir la pasión de Nuestro Señor; a su lado entre otros, está el padre Contardo, atento a todo.
El sacerdote dice: “Hermanos, estamos viendo la sangre de Cristo que se está derramando”.
Miguel Angel gime y llora. Su respiración es profunda y rápida, casi como intentando oxigenarse. Se queja.
“¡Ay!¡ay!” (dice el vidente) y la sangre le corre por la cara. Desde la cabeza hasta la boca.
Nos pide que lo amarremos a una cruz de madera que hay en el jardín, y que le amarremos el pie derecho también. Así lo hacemos.
Hay un nuevo cambio en la tonalidad de su voz; es Nuestro Señor quien nos habla:
“YA NO PUEDO SOPORTAR MAS LA CRUZ”, dice respirando agitadamente “DAME FUERZA PADRE”
Los fieles oran devotamente, en un murmullo constante, nadie alza la voz, nadie se mueve de su lugar. De pronto, Miguel Angel pide que lo levanten, y entre seis u ocho hombres no pueden hacerlo; todos estos hermanos coinciden en decir que en esos momentos pesa unos 800 kg o más. Nos da a entender que ese peso tan grande, es el peso de nuestros pecados, luego insiste diciendo:
“NO ME OFENDÁIS MAS CON VUESTROS PECADOS. ESCUCHAD A MI MADRE, ELLA VIENE A LA TIERRA A SALVAROS”.
Nuevamente se queja de dolor y después dice:
“PARA LOS HIJOS QUE NO CREEN. PARA AQUELLOS QUE ME OFENDEN”.
Llora y se queja, y luego llama al padre Contardo, Y le dice que revise su cabeza, de donde le brota abundante sangre, también llama al doctor.
Se tambalea cayendo al suelo varias veces, y se pega en la cara. En ese momento, hombres y mujeres lloran, el espectáculo es dantesco.
Miguel Angel comienza a subir amarrado a la cruz, en dirección a la cruz que se encuentra en la cima del cerro, lo vamos siguiendo llorando; varias veces cae y se pega en pleno rostro, pero se incorpora y sigue caminando hasta que llega arriba, luego de unos segundos, pide ser amarrado de manos y pies y así, la cruz es levantada con el vidente amarrado a ella, y grita con todas sus fuerzas:
“PADRE, EN TUS MANOS, ENCOMIENDO MI ESPIRITU”.
Vuelve a gritar:
“PADRE”, y se queja fuertemente mientras llora.
Los fieles se arrodillan rezando y pidiendo perdón, es algo indescriptible todo esto.
“ELI, ELI LAMA SABACTANI”
Los fieles siguen rezando y pidiendo perdón; luego, el vidente pide que nos retiremos a unos cinco metros de distancia.
“PADRE, PERDONALOS PORQUE NO SABEN LO QUE HACEN”
Los médicos lo revisan y constatan que no tiene pulso, y luego, expira.
Lo que sentimos todos y ese dolor que manifestaba Miguel Angel, hacía casi imposible contener el llanto, era inevitable llorar y lo hicimos sin ningún pudor, tanto hombres como mujeres.
Luego lo bajan de la cruz, y Miguel Angel ya en el suelo, se tambalea de un lado para el otro, cayendo en brazos de uno y otro peregrino, y a cada uno les dice:
“AYUDAME A LLEVAR ESTA CRUZ, NO ME OFENDAN MAS CON VUESTROS PECADOS”.
Después, encontrándose de espaldas sobre el suelo, pide que lo levanten, hacen lo que pide y lo levantan hasta una altura de un metro y veinte centímetros mas o menos; luego piden que lo suelten, su cuerpo cae rígido y se azota contra el suelo, sin que le pase nada.
Seguíamos rezando y pidiendo perdón. Luego con su voz normal dice:
“En cualquier momento vendrá nuevamente”
“¡Chao!”, le dice, “pero ven”.
Asi, Miguel Angel sale del éxtasis, y se retira a meditar, sin demostrar lesión alguna.

GRAFICAS DE LAS APARICIONES

FOTOS DE: TERESA SILVA ADASME
JOSE FDO. MOLINA

AUTORIZADA SU REPRODUCCION, CITANDO A LOS AUTORES DE LAS FOTOGRAFIAS.







TESTIMONIOS


La Danza de la Virgen
Como simepre, asistimos a la Misa del primer Sábado, dedicado a la Santísima Virgen, el día 2 de diciembre de 2000. Varios hermanos de Santiago y una hermana de Quilpué bajamos del Monte a las cuatro de la tarde, pero antes nos colocamos frente a la Virgen que está sobre un pilar y le cantamos, despidiéndonos como to hacemos siempre.

Eramos en total 13 hermanos, entre ellos un varón y un niño. De improviso empieza la Virgen a oscilar de derecha a izquierda. Todos los que estábamos cantando, presenciamos esta bendición y llorábamos de alegría, dando gracias a Nuestra Madre Santa.

Nuevamente, el primer Sábado, 7 de abril de 2001, estábamos todos en fila, cantando a la Virgen frente a esa imagen que está sobre un pilar, y Ella nos vuelve a bendecir con el mismo milagro. Ahora la ven otros hermanos que se agregaron a cantar con nosotros. Ya son varios los testigos de esta gracia de Dios.
¡La siempre Bendita está alegre con los cantos!

El 5 de Mayo de 2001, primer Sábado de mes, otra vez la Santísima Virgen nos bendice con un movimiento distinto; su cuerpo gira de derecha a izquierda como danzando. No se mueve el pilar; sólo Ella.
Ya son varios los testigos de esta maravilla que nos llena de gozo en el alma y espíritu. Estamos ciertos de haber visto esto.

¡Gracias, Madre! Te amamos y queremos amarte más aún.

Ema Saldías lbacache,
Elena Badale n lnostroza,
Irma Saldía lbacache,
Roherta López, lsabel Saldías lbacache,
Regina Herrera Scínchez, Jovita Saldía y
Norma Cortés
Monte Carmelo de Peñablanca,
2 de Junio de 200
1


Agradecimientos por Sanación

Doy gracias a Dios y a Nuestra Madre por haberme sanado de una enfermedad de cáncer al endometrio.Gracias por la intercesión de Nuestra Madre y la oración de nuestros familiares a través del Santo Rosario.
Gracias por la intercesión de tantos hermanos en la fe. ¡Gracias, Señor!

Ester Albornoz - Calama
Región de Antofagasta
Santuario del Monte Carmelo de Peñablanca
3 do Junio de 2001



Luces Inexplicables
Esto ocurrió a fines de las Apariciones de Peñablanca, tal vez durante los últimos meses del año 1987 o comienzos de 1989.

Sube al Monte Carmelo un hombre que tenía muchas dudas sobre la verdad de las apariciones. El quería observar el show, tal vez incluso para comprobar que todo era falso.
En cierto momento se producen aquellas luces inexplicables que caían del cielo, brillaban en las copas de los olivos y, esta vez, iluminaban la gran cruz blanca que se eleva majestuosa al sur del Jardín Santo. El hombre ve que la cruz se ilumina. Molesto dice para sí: "ésta no the la pegan". Y piensa que todo es obra de fuerza eléctrica que se le ha colocado a la cruz y que ahora la están encendiendo para engañar a la gente. El sabe de electricidad. Seguro de sí va por su cuenta a investigar para comprobar "el engaño". Busca al pie de la cruz, escarba el suelo, busca los cables supuestos entre la cruz y el Jardín. Nada, por ninguna parte. Desde la reja, mira para atrás a la Cruz. Está apagada. De repente comienza a iluminarse brillantemente de abajo para arriba. La luz va aumentando hasta que la ve toda iluminada. Entonces el hombre cae hincado y pide perdón a Dios por su desconfianza a incredulidad.
Desde ese momento hay un nuevo convertido en Peñablanca. Dios to bendiga.

N. Q. D. N.
Monte Carmelo-Peñablanca
1987-1988



Testimonios de valor de la Oración
Subí, al Monte Carmelo de Peñablanca el día 2 de octubre de 1999, primer sábado de mes. Era la fiesta de los Santos Angeles Custodios. AI bajar del bus, la cadenilla que llevaba al cuello con medallas se me abrió y las medallas se me cayeron al suelo. Sólo me di cuenta después, sin poderlas encontrar. A consejo de una señora que me acompañaba, invoqué a los santos ángeles, puesto que me afligí mucho, pues estas medallas las cuidaba y quería mucho por ser sacramental protector. Arriba, junto a la reja del Jardín Santo, pedí con todas mis fuerzas poder encontrarlas. Sentí como si se me dijera: "invócame y las encontrarás". Yo, simplemente, oré con fuerza y sentí el gozo interior de la oración escuchada.

A1 bajar del Monte Carmelo, en la explanada, pedí nuevamente a Nuestra Madre y mi Ángel Guardián que las encontrara. A escasos metros del bus, en el suelo, encontré intactas y una a una las medallas, esto pues mientras caminaba se me cayeron al suelo. Lo que no puedo explicar es cómo no les pasó nada, y nadie las había tocado. Más que simplemente haber encontrado este sacramental tan poderoso que es una medalla, Nuestra Señora me enseñó, una vez más, y en el mismo Monte Carmelo EL PODER DE LA ORACION. En un hecho tan simple, ella me to enseñó. El "invócame y to encontrarás" que sentí en mi corazón, me indicó "ora y tendrás todo cuanto necesites".

Gracias Jesús, Gracias Dama Blanca, gracias Ángel de mi Guarda, por haberme enseñado el poder de la oración del corazón. Amén. Alabado sea Jesucristo.

DANTE GUTIÉRREZ SÁENZ RUT: 15.479.409-3
Santiago, 24 de mayo del 2000.

MENSAJES DE LA DAMA BLANCA DE LA PAZ


Los mensajes escuchados en Peñablanca, salvo en los dos primeros meses, en su mayoría fueron grabados. En el contenido profundo, no difieren de otras manifestaciones celestiales en el mundo. Las circunstancias de lugar y detalles particulares del vidente y de las personas que concurren, marcan diferencias menores. La rusticidad e ignorancia del vidente sin duda le dan un carácter particular. Imposible que un instrumento humano tan inculto, por iniciativa propia pueda ser capaz de un contenido tan sublime y coherente.

Nuestra Señora explica su presencia: " He venido a Chile a salvar almas que van a la perdición". Más tarde, en otra aparición se escucha: "Yo he venido a darle otra oportunidad al hombre para que estén preparados para la segunda venida de mi Hijo " El conjunto de mensajes al igual que en Lourdes, Fátima, La Salette, San Damiano, Garabandal, Akita, Medjugorje y tantos otros, es un ferviente y amoroso llamado a nuestra conversión, a una vuelta hacia Dios, a un cumplimiento integral del Mensaje evangélico de Cristo, difundido por sus Apóstoles, explicado en las Epístolas y enseñado por nuestra Santa Madre Iglesia a través de 2.000 años: "Amar a Dios sobre todas las cosas y a nuestro prójimo como a nosotros mismos"

¿Por qué los Mensajes de Nuestra Señora se han ocultado? ¿Por qué los consagrados no hablan de ellos? ¿Ignorancia, falta de fé, confusión, infidelidad, ingratitud, respeto humano, racionalismo torpe? Ella repite:" Los Mensajes que he dado, siempre se han ocultado. Seguiré dando los mismos Mensajes que he dado en Fátima y La Salette, y mucho más. Mi Corazón se entristece por aquéllos que esconden mis Mensajes".

El mundo en este momento que nos toca vivir está en luces y sombras. Tenemos a un Papa Santo, extraordinario, Juan Pablo II, muy amado pero también odiado por gente cerca suyo, el ejemplo de la madre Teresa de Calcuta y numerosos obispos, sacerdotes, religiosas y fieles que buscan y alaban al Señor, dando testimonio de fe, esperanza y amor en obras admirables en toda la tierra. Sin embargo y a la vez, los seres humanos avanzamos dando tumbos de oscuridad moral, consumismo, drogadicción, asesinatos masivos e infames de inocentes, hechos por las propias mamás, papás, médicos... mediante el aborto; robos, atracos, soberbia violentista, degradación del poder político y de la fuerza institucional, persecuciones, torturas, sensualidad grosera que invade los medios de comunicación, hambre, destrucción ambiental, corrupción, edonismo, frialdad de la fe, satanismo... Nuestra Mamá del Cielo no abandona a sus hijos que somos todos y cada uno de nosotros en toda la tierra. Como en otras partes, viene a Chile y para comunicarse no elige a un sabio a una abadesa o a un monseñor por más prudente que sea, ni tampoco a un precioso artista sino a un muchacho vulgar y hasta desagradable, incapaz por propia iniciativa de exponer algo tan sabio y santo. Más aún, por su incapacidad y defectos palpables, por sus yerros y pecados es sólo un instrumento, un portavoz, un trasmisor de algo que no le es propio. El Mensaje sublime brilla por sí solo. Rogemos por el pobre instrumento que ahora anda en malos pasos.